El evento que aglutina a los sectores hotelero y gastronómico tuvo una nueva edición. El foco, esta vez, no solo estuvo puesto en las problemáticas intrínsecas del sector, sino también en la incertidumbre y la inestabilidad económica.

El auditorio de La Rural lució colmado de dirigentes, funcionarios, empresarios y periodistas para el acto de apertura de la 17ª edición de Hotelga. Los discursos inaugurales fueron un termómetro de la compleja realidad que atraviesa la actividad y pusieron de manifiesto la preocupación por la profunda crisis económica del país.
Desde temprano abundaron las risas y las charlas amenas entre los presentes. Con abrazos que iban y venían, todo transcurría en un clima de cordialidad entre las autoridades. Sin embargo, cuando se sentaron en el estrado y se pararon ante los micrófonos, el semblante cambió. La dura coyuntura económica, social y política nacional se apoderó de la escena, y la fachada inicial se desmoronó. Incluso hasta las viejas problemáticas de la hotelería parecieron quedar a un lado en comparación con el fuerte tono que tuvieron en la última edición del evento. Esta vez, el foco estuvo puesto en la incertidumbre e imprevisibilidad que afectan a la actividad empresarial.
“La inflación licuó todas las pequeñas ventajas que nos podía dar un tipo de cambio alto. Eso demuestra que el éxito en turismo no solo depende de un dólar competitivo”, comenzó su exposición Graciela Fresno, presidenta de Fehgra, ante la atenta mirada del público. Luego, profundizó su crítica al exponer la difícil situación que atraviesan los establecimientos de 1, 2 y 3 estrellas pese a que desde el Gobierno nacional hablan de “los beneficios que le trajo al sector en su conjunto el crecimiento del turismo receptivo en los últimos tres años”. “Si bien el número de visitantes foráneos aumentó, también es cierto que eso no se derrama en todos los tipos de alojamiento ni llega a toda nuestra geografía. En su mayoría, los extranjeros prefieren hospedarse en hoteles de 4 y 5 estrellas, por lo que ese crecimiento no les llegó a todos. Además, los establecimientos más chicos tampoco recibieron una compensación de parte del turismo interno, ya que los argentinos se vieron afectados en sus viajes por la crisis económica en la que estamos inmersos”, manifestó.
Cuando llegó el turno de que Gustavo Santos, secretario de Turismo de la Nación, subiera al estrado para tomar la palabra, recogió el guante y respondió: “Llevamos 34 meses consecutivos de crecimiento del turismo receptivo. Tuvimos buenos números y este año estaremos entre los 7,5 y 8 millones de extranjeros en Argentina. Según la Encuesta de Ocupación Hotelera, entre 2001 y 2019, los años con índices más elevados fueron los de nuestra gestión. El primer semestre de este año fue el mejor de todos”. Acto seguido, le hizo una propuesta concreta a Fresno delante de todo el auditorio: “Quiero que trabajemos juntos para generar un plan integral que haga que los hoteleros de 1 y 2 estrellas también puedan participar del derrame del receptivo”.

La agenda, presente
Más allá de la coyuntura nacional, las problemáticas relacionadas con el sector estuvieron en los discursos. Roberto Amengual, presidente de la AHT, abrió su ponencia con la noticia de que Mauricio Macri había firmado un decreto en el que se fijaban topes para los aranceles que las entidades de derechos de autor les pueden exigir a los hoteleros. El dirigente aseguró que se trata de una “noticia impactante”, porque afectaba a la rentabilidad y los obligaba a trabajar en un contexto de poca transparencia. Santos, por su parte, dijo que la regulación de este proyecto significa “el fin de la arbitrariedad y el triunfo del equilibrio”. “No es lo que queríamos, pero es lo que pudimos conseguir. Ahora se tomarán en cuenta la estacionalidad, la ocupación y la categoría del hotel para el cobro. Lo ideal hubiera sido que la habitación esté excluida del pago porque es un ámbito privado y allí no se comunica nada al público”, agregó Fresno.
A su vez, Amengual insistió en la necesidad de que existan regímenes de promoción nacional como los que tienen otros sectores para seguir creciendo. “Si no hay beneficios de este tipo para la hotelería y gastronomía, es difícil que se piense en el turismo como una política de Estado”, sostuvo. También dijo que falta regular y controlar a los departamentos de alquiler temporario, ya que hay más de 110.000 plazas que se comercializan en plataformas digitales: “Queremos que se adecúen a un sistema tributario semejante al de la hotelería”. De este modo, el secretario de Turismo nacional manifestó su compromiso para controlar la situación, aunque recordó que “son las provincias quienes tienen que registrar a los establecimientos”.
El estrado estuvo compuesto, además, por Aldo Elías, presidente de la CAT; José María Arrúa, presidente del CFT; y Gonzalo Páez, presidente de Ferias Argentinas.
Tras la apertura, comenzó el cronograma de actividades. En este marco, el martes se destacaron las charlas sobre “Experiencia digital, tecnología de vanguardia para traer y fidelizar clientes”; y “Soluciones inteligentes para hotelería con Ubiquiti y Dahua”.
Al día siguiente, Rèport estuvo presente en las exposiciones “La conectividad en el mundo de los datos”, con Alejandro Salevsky, gerente Big Data Analytics de Telefónica Argentina; y “Precio y rentabilidad en tiempos de crisis”, presentada por Lautaro Fernández, analista gastronómico; y Paula Ceci, analista de Ventas & Revenue Management, ambos de la consultora Plus Asesoría.

Adaptarse, “una necesidad”
En el caso de la primera charla mencionada, Salevsky habló acerca de lo que es la inteligencia artificial, describiéndola como “una de las ramas de la ciencia aplicada a los negocios que está recibiendo mucho interés”.
En este contexto, explicó que durante este año las compañías invirtieron un 300% más en inteligencia artificial, que el 80% de los ejecutivos afirman que aumentará la productividad y creará nuevas posiciones, que el 20% de los trabajadores usarán asistencia automatizada para tomar decisiones, que el 57% de las empresas creen que esto ayudará a mejorar la experiencia del cliente, y que el 20% de los retailers la usarán para personalizar la experiencia desde el awareness hasta la compra.
“Gracias a que la generación de datos hoy en día es abundante por el abaratamiento de los dispositivos y el procesamiento de esos, estamos teniendo compañías que los empiezan a utilizar de manera masiva y barata”, dijo.
A su vez, para alinear los conceptos de inteligencia artificial aplicada a los negocios, rentable y palpable, brindó ejemplos concretos. “Los que usan Netflix tienen un motor de recomendación que les permite recibir sugerencias de algún contenido. Esto es inteligencia artificial, un pequeño robot detrás que estudia las distintas preferencias que tienen, y decide qué series o contenido recomendar. Desde la empresa confirmaron que el 70% de los contenidos que se consumen son por alguien entrando en una recomendación”. Y agregó: “Las recomendaciones que reciben en Amazon también son algoritmos de inteligencia artificial. Casi el 80% de sus compras totales dieron algún tipo de click orgánico o de mención en una recomendación”.

Costos e ingresos
Luego, en el Auditorio Hotelga, Fernández, de la consultora Plus Asesoría, habló acerca de cómo se deben distribuir los costos en este sector gastronómico. “En Argentina, hoy por hoy, nuestros gastos de insumos de alimentos y bebidas, cafetería y todo lo que sería material descartable no tendrían que superar el 30% respecto a nuestras ventas; con los salarios, cargas sociales y cuota sindical no tendríamos que pasarnos del 30%. Por su parte, no deberíamos superar el 20% en lo que son los gastos generales (servicio de electricidad, gas y agua, alquiler, mantenimiento, internet e impuestos)”, explicó. Y continuó: “Sé que este gráfico es difícil de aplicar en estos días, más que nada teniendo en cuenta el incremento de las tarifas”.
Para finalizar, expresó: “En países donde la inflación es un problema, como en Argentina, nuestro esquema de fijación de precios debe ir acompañado de una planificación mensual de suba de precios. De lo contrario, nuestra rentabilidad se verá afectada mes a mes ya que nuestros costos aumentarán y nuestros precios de venta quedarán estáticos”.
Luego, Paula Ceci habló sobre lo que es revenue management, “una tendencia que hoy funciona muy bien aplicada a los hoteles para maximizar los ingresos”. “Según Robert Cross, el precursor de esta técnica, el concepto que mejor lo define es: vender el producto adecuado, al cliente adecuado, en el momento adecuado, y al precio adecuado; con el objetivo de maximizar los ingresos de la empresa”, señaló.
En este sentido, destacó: “Vender el producto adecuado significa clasificar habitaciones en base a su tamaño, vista, piso, o incluso servicios asociados a la misma como puede ser desayuno incluido; esto quiere decir que podremos ofrecer un producto determinado para cada tipo de cliente. El momento adecuado quiere decir que cada cliente tiene un comportamiento de consumo distinto. A su vez, el cliente adecuado es aquel que valora la calidad de los productos y/o servicios de una forma distinta, y esto influye en su predisposición a pagar más”.
Cabe mencionar que las exposiciones continuaron durante el jueves.