Entre restricciones y devaluación, pasó una semana más en la fluctuante economía argentina. Y otra vez, los empresarios del sector se encuentran en una encrucijada sobre el futuro.

El mes arrancó con un nuevo anuncio en el Boletín Oficial que a más de uno le hizo perder la tranquilidad de un domingo más. Cuando se habló de pedir autorización para comprar dólares, inmediatamente empezó a resonar la palabra “cepo”. En el sector volvió el fantasma del “dólar turista” pero desde el Gobierno trataron de llevar calma: “Se mantiene la plena libertad para extraer dólares de las cuentas bancarias, no afecta el normal funcionamiento del comercio exterior y tampoco introduce ninguna restricción a los viajes”, dijeron. De acuerdo a la Comunicación “A” 6770 del Banco Central de la República Argentina, se deberá contar con la conformidad previa del Banco Central para el acceso al mercado de cambios cuando se desee precancelar deuda por importaciones de bienes y servicios. De todas formas, la preocupación crece y se teme volver a las DJAS (Declaración Jurada de Anticipación de Servicio) pero habrá que esperar a nuevos anuncios. Otro punto del comunicado que hace ruido es el que se refiere a las compras y transferencias por parte de no residentes: “Se establece la conformidad previa del BCRA para el acceso al mercado de cambios por parte de no residentes por montos superiores al equivalente a US$1000 mensuales en el conjunto de entidades autorizadas a operar en cambios”, establece.

La suma de todos los males
Además de esto, hay que hablar de un dólar que llegó a un pico de 63 pesos y se mantuvo en 57. Hablamos con algunos operadores, quienes nos dieron su testimonio sobre sus esfuerzos y estrategias por mantener la rentabilidad. Eduardo Salerno, director general de Chasma Tours, hizo hincapié en el descenso de las ventas debido a este contexto económico: “Por un lado tenés las caídas de las ventas, provocadas por distintas situaciones: la incertidumbre, el alza en el valor del dólar, la pérdida en el poder adquisitivo, entonces hay varios factores que han hecho que bajen abruptamente, más aún de lo que han caído en el promedio del año”. “A eso hay que sumarle la confusión que tiene la sociedad en general y también las medidas económicas que no ayudan a tener un clima de previsibilidad que haga pensar en un viaje. Lo que sí se está vendiendo es por ejemplo lo de los pasajeros que consiguieron los tickets aéreos con ofertas en distintos Hot Sale, Travel Sale, etcétera, todas las ofertas que hubo, y están buscando algo terrestre para completar eso”, señaló.
Por su parte, Horacio Méndez Broz, director comercial de Euro Vip’s Argentina, opinó que el panorama es similar a lo que se vivió en 2011. “Las medidas están muy frescas. Nosotros desde 2011, tuvimos casi cuatro años o un poco más de cepo. Fue de las primeras resoluciones que sacó la AFIP. En esta ocasión, tenemos que volver a hacer una declaración jurada de lo que hay que transferir. Lógicamente no tiene comparación con el peor momento del cepo del Gobierno de Cristina Fernández, pero es un procedimiento muy similar”, señaló. Y agregó: “Para nosotros no tiene mucho más peso que un procedimiento administrativo pero también hay una realidad y es que este escenario debería cambiar en poco tiempo. El nuevo Gobierno, ya sea este o el otro, va a tener que tomar medidas más estructurales”.

Esperando el milagro
Ambos empresarios sostuvieron que se encuentran frente a una realidad compleja. Salerno comentó al respecto: “Para la próxima temporada no tenemos ninguna consulta y sobre todo en el interior del país se nota un deterioro. Nosotros a veces preferimos no vender, con la incertidumbre a veces lo preferimos así. Con todo el daño que se está haciendo”. Por su parte, Méndez Broz dijo: “Hay algunas consultas pero todo esto lo que ha generado es inquietud, y en este caso no se toman decisiones porque no sabés si es la correcta o no. Lógicamente, la última devaluación, que fue fuerte, más del 30%, va a generar una serie de consecuencias y de condicionamientos, esto es una realidad. Hoy, la volatilidad del peso, la falta de financiaci