A un año del paso de Turismo de Ministerio a Secretaría, algunos funcionarios provinciales habla de los logros y consecuencias de esta modificación. Además, a meses de concluir la actual gestión, realizamos un breve balance del trabajo de Gustavo Santos.

Aunque aún no está todo dicho, estamos a escasos meses de que se dé por finalizada la gestión de Gustavo Santos, y sobra material para realizar un balance de sus cuatro años al frente de la cartera.
El 10 de diciembre de 2015, José Gustavo Santos juró como nuevo ministro de Turismo para el gobierno de Cambiemos. El cordobés, licenciado en Letras de la Universidad Nacional de Córdoba, estuvo a cargo del área de Turismo de su provincia desde 2007, además integró el directorio del Instituto Nacional de Promoción Turística, fue secretario general del Consejo Federal de Turismo y miembro del Comité Científico de la Organización Mundial del Turismo.
Por aquel entonces, durante el acto, Santos se dirigió al presidente Mauricio Macri: “Le agradezco por confiar en mi persona y en mi equipo de trabajo para ocupar este cargo”. A su vez reconoció al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien lo había convocado hacía ocho años para ser parte de su gestión, y al saliente mandatario de esa provincia ya fallecido, José Manuel De la Sota, con quien Santos continuó al frente de la Agencia Córdoba Turismo.
Y de ahí en más, lo que vino después fueron hechos y acciones pensados y programados, aunque también los hubo imprevisibles. Ese fue el caso del cambio de Ministerio a Secretaría, hace precisamente un año (1º de septiembre de 2018), cuando el primer mandatario decidió bajar de jerarquía a Turismo y a 11 carteras más, “con el objetivo de achicar el gasto público” y, se supone, “satisfacer al Fondo Monetario Internacional”. Esto último porque, según se preveía, de esa manera el FMI liberaría los fondos para atenuar la suba del dólar, frenando la devaluación del peso y, en consecuencia, se lograría estabilizar la situación del país. Así, pasó a llamarse Secretaría de Turismo de la Nación y Santos ya no fue el ministro de Turismo de la Nación, sino el secretario de Gobierno de Turismo. Pero antes de llegar a esta instancia, parafraseando a Macri, “pasaron cosas”.

La revolución
Como gran parte de las gestiones, tuvo sus aciertos y desaciertos. Lo que bien se podría denominar “luces y sombras”.
Dentro de lo que muchos destacan con un pulgar arriba se encuentra la desregulación aérea, de la mano del Ministerio de Transporte, con el ingreso de aerolíneas como Norwegian o Jet Smart, además de permitir el incremento de rutas de Latam y Avianca.
Pero el hecho más trascendental, que quedará en los anales de la gestión de Santos, fue el surgimiento de Flybondi y el establecimiento del nuevo aeropuerto de El Palomar. También, el vuelo de Madrid a Puerto Iguazú de Air Europa que finalmente se inauguró hace un mes y que en diciembre agregará una escala en Asunción del Paraguay.
La premisa de esta llamada “Revolución de los aviones” fue, además de la conectividad, descentralizar la entrada al país y la salida hacia el exterior pero, de más está decirlo, la economía no acompañó. Con la fuerte devalución del peso algunos de esas operaciones solo duraron unos meses. Como el caso de Latam en Tucumán que el pasado 1º de marzo bajó los vuelos desde la provincia hacia San Pablo (Brasil) y desde Tucumán a Santiago de Chile. Entre las principales razones detallaron “las condiciones del mercado y el complicado escenario económico de la región”. Asimismo, la aerolínea LASA había comenzado a operar desde Neuquén hacia diferentes ciudades de la Patagonia en octubre de 2018 y debió suspender los vuelos dos meses después, debido a la situación económica del país, la devaluación del peso y la dolarización del combustible. Además, estuvieron a la espera de “socios estratégicos”, pero no tuvieron suerte.

Emisivo vs. receptivo
En medio de la gestión ocurrió una de las más grandes corridas cambiarias de los últimos 15 años. Fue en mayo de 2018 cuando el dólar saltó de 18 a 25 pesos y desde aquel entonces, al menos cada dos meses, no cesó su crecimiento que actualmente lo ubica en 63 (al cierre de esta edición), lo cual puso las expectativas en el turismo interno y receptivo. Pero a las agencias emisivas la comercialización se les tornó cuesta arriba. Por su parte, en diciembre de ese año, Santos declaró que “en el verano los argentinos van a viajar mucho porque habrá oportunidades para todos”. Aunque la encuesta ETI, tres meses más tarde, arrojó resultados no muy alentadores. De enero a marzo de 2019 el emisivo fue de 1.172.400 personas con una variación interanual de -17%, mientras el receptivo mostró un elevado repunte con 839.700 y una variación interanual de 23,1%. Si bien la última caída del emisivo fue abrupta, los tres años anteriores se dio paulatinamente: el primer trimestre de 2016 la variación interanual del emisivo fue del 27,4%, mientras que en 2017 fue del 12,5% y, en 2018, del 11,2%. Así como el receptivo, que tuvo un efecto inverso con una baja de -7,8% interanual en 2016, un repunte del 2,8% en 2017, aunque una pequeña baja en 2018 con un 2,4%.
Y este verano se ve aún más incierto con la especulación sobre nuevas subas del dólar, al menos de acá a fin de año.

Opiniones
Quienes están a cargo de la cartera en las provincias vivieron en primera persona esta modificación. Dialogamos con algunos de los funcionarios al respecto.
Luis Castelli, presidente del Infuetur, manifestó: “Creo que el paso de Ministerio a Secretaría fue un retroceso para el sector en cuanto a la representación institucional que tiene una actividad que ocupa a miles y miles de personas, que había logrado un reconocimiento institucional de ministerio y que de un día para otro se le bajó el rango a secretaría. No es lo mismo para la actividad y quizás no públicamente pero en privado todo el mundo lo reconoce”. Consultado sobre si hubo algún tipo de resistencia a este cambio, comentó: “En su momento no hubo un pronunciamiento del CFT por discrepancias respecto de las formas, pero eso ha tenido su discusión y su interna entre los miembros del consejo federal. Hubo resistencia a este cambio pero, por los mecanismos formales, el CFT no pudo ser expresado como muchos de nosotros habíamos querido e insistimos para que así fuera”.
En este sentido, el ministro de Turismo de Misiones y presidente del Consejo Federal de Turismo, José María Arrúa, sostuvo que a pesar de la modificación institucional fue un año productivo. “Uno entiende la complejidad del momento, pero han sabido manejar la situación y no se ha resentido como en otras áreas”, sostuvo. También consultado sobre su balance de la gestión de Santos, Arrúa opinó: “Para nosotros la gestión de Gustavo Santos fue muy importante para el desarrollo de nuestra conectividad, ha llevado a las Cataratas del Iguazú como un estandarte de turismo internacional de la Argentina. Así que eso nos ha posibilitado posicionarnos muy bien en un segunda fase de lo que en su época también hizo Enrique Meyer con Maravilla del Mundo de las Cataratas”. Esta fue una etapa de consolidar un poco más el mercado y eso ayudó a generar productos. Y agregó: “Y en cuanto a la conectividad, ahora con el vuelo de Air Europa es como darle un cierre al resultado de la promoción de Iguazú. Y en relación con al desarrollo de Misiones quedaron cuestiones pendientes por trabajar, como el desarrollo del turismo náutico, acciones que se generaron respecto a los productos de Rutas Jesuíticas pero en líneas generales se basó en una gestión muy federal”.
Por su parte, el presidente de Agencia Córdoba Turismo, Julio Bañuelos, también destacó la conectividad del país creada por esta gestión: “Creo que Gustavo fue un poco el símbolo impulsor de esta ‘Revolución de los aviones’, que después en alguna medida también compartió con Guillermo Dietrich, pero el que generó las relaciones con las compañías aéreas, el que viajó por el mundo fue Gustavo. Ha sido un gran ministro, ahora secretario, que el gran logro de su gestión fue la conectividad y lo que más admiro de su persona es la entrega a su trabajo. Más allá de que pensemos distinto. Su gestión dejó una huella”. En tanto, subrayó una de las cuestiones que no se llegaron a solucionar: “Es un funcionario federal, ha trabajado con todas las provincias, donde creció la cantidad plazas y oferta pero la costa argentina y Córdoba, que por más que muevan una enorme cantidad de gente, tienen otras problemáticas diferentes a destinos con imagen internacional como Salta, Buenos Aires e Iguazú. Y una de las cosas que faltó fue sentarnos a hablar sobre las prioridades de estos destinos”. También se refirió a la modificación a nivel institucional: “Todas las provincias avalamos a Gustavo Santos como ministro y la continuidad del Ministerio, menos las provincias de Cambiemos y eso fue una gran contradicción. Creo que fue una actitud gatopardista de Macri, para cambiar nada y perjudicar al sector. Fue una cuestión que no tuvo ningún sentido”.
Cabe mencionar que de la Secretaría de Turismo anunciaron que, probablemente, el balance oficial de la gestión de Gustavo Santos esté lista para la Feria Internacional de Turismo.