Las aerolíneas que operan cabotaje mostraron su preocupación por la compra de combustible en este contexto ecónomico. Buscando encauzar esta situación mantuvieron una reunión con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.

En marzo de este año, en el marco de un encuentro organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), Álvaro Godoy, gerente de Combustible y Tasas Aeroportuarias de la organización, aseguró que el combustible representa entre el 25% y 30% de los costos de las aerolíneas. “Nuestra región mantiene uno de los precios de combustible más altos del mundo”, precisó.
De esta manera, es inevitable pensar en la forma en que impacta en el sector aerocomercial la escalada del dólar que sufrió la economía local luego de las PASO. Los principales referentes de esta industria indicaron que se vieron ampliamente perjudicados ya que una devaluación que se mantuvo en torno al 20% perjudicó no solo el alquiler o leasing de los aviones, los repuestos o los seguros, sino también a la compra de combustible.
En este sentido el jueves 15 de agosto por la tarde, y en paralelo al encuentro que el presidente de la Nación, Mauricio Macri, mantenía con las petroleras, múltiples ejecutivos de compañías aéreas se encontraron con el ministro de Transporte nacional, Guillermo Dietrich. En esa sala se seguía minuto a minuto lo que ocurría con las negociaciones que llevaba adelante el primer mandatario, quien unas horas antes había anunciado, entre otras medidas para hacer frente al alza del dólar, el congelamiento del precio de los combustibles por 90 días, teniendo como referencia los valores al 9 de agosto.

Altas expectativas
La reunión propuesta por las compañías se presentaba como una oportunidad para dar luz a un conflicto, con miras a concluir 2019 de manera positiva. De esta cita, además de Dietrich, por el ministerio de Transporte participó Mariano Ansaldo; y por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Tomás Insausti; y representantes de Flybondi, Aerolíneas Argentinas, Norwegian, Andes Líneas Aéreas y Latam.
Fuentes de la cartera, comentaron a Rèport que en este marco las aerolíneas sostuvieron unánimemente que estaban percibiendo signos de recuperación, incluso la gran mayoría venía de tener la mejor temporada de invierno de la historia con un julio récord en ventas y pasajeros. “Pero, lamentablemente, con el resultado de las PASO y sus consecuencias en las variables macroeconómicas del país los costos vuelven a encarecerse”, aseguraron. Y sumaron: “Hemos escuchado las inquietudes de las compañías”.
Al respecto, desde Andes consideraron: “Todo lo que se habló allí aún no tiene un efecto concreto. Más que nada fueron todos puntos que ya los venimos comentando hace mucho tiempo, como el IVA y algunos costos”. Y agregó que lo que plantearon específicamente fue el tema del combustible. Siguiendo con esta línea, desde Flybondi explicaron que en el encuentro manifestaron su preocupación respecto del impacto de la devaluación en la industria, “que se halla altamente dolarizada en costos pero con ingresos en pesos”.
Luego de idas y vueltas, entre Macri y las petroleras se llegó a un acuerdo. “El Gobierno estableció un tipo de cambio a 50 pesos a partir del 13 de agosto para el combustible”, aseguraron.
Ejecutivos que participaron de la reunión, explicaron que con Shell no tuvieron mayores inconvenientes pero en el caso de YPF les propusieron facturar al precio normal y luego emitir una nota de crédito a fin de mes, lo cual no fue aceptado por las aerolíneas.
Finalmente, se volvió a un dólar a 50 y, al cierre de esta edición, quedó en etapa de implementación, además de ver cómo las petroleras lo llevan a la práctica.

Tiempo de ajuste
En Andes adelantaron que a pesar de esta resolución las compañías decidieron cambiar las escalas tarifarias e ir aplicando un aumento o usar bandas tarifarias más altas. “Estaría en el orden del 15%, que no es nada ya que estamos trabajando con el mismo esquema tarifario de 2017”, puntualizaron. Por el lado de Flybondi, adelantaron que
es posible que en las próximas semanas haya una “adaptación a una nueva situación de mercado”. “Estamos midiendo y evaluando el impacto que se genera en el comportamiento de nuestros pasajeros, la demanda y la competencia. Por ahora consideramos prematuro anticipar incrementos más allá de buscar ajustes que controlen la rentabilidad del negocio”, indicaron. Finalmente, desde Andes subrayaron que ha habido un desajuste tan grande en producto de competencia, sobreoferta y subsidio que han hecho que, en definitiva, que las tarifas que se cobran en la actualidad “sean irrisorias”.