El emisivo continúa en caída libre y, a pesar de que se creía que el doméstico podría ser “la salvación”, en la balanza queda evidenciado que no es así. En diálogo con Rèport, los operadores del sector detallaron cómo les está yendo en este aspecto.

“Con el nuevo tipo de cambio, la gente no va a dejar de viajar; va a haber un traslado al turismo interno”, explicó Gustavo Santos, secretario de Turismo de la Nación, en agosto de 2018, en diálogo con La Nación, y este pronóstico fue repetido por buena parte del sector. En aquel marco, detalló que ante la caída del turismo emisivo (que comenzó a sentirse en mayo del año pasado, a partir de la fuerte devaluación y la inflación), una porción de argentinos iba a dejar de viajar al exterior para elegir (“no sé si en la misma proporción”, aseguró) vacacionar internamente.
Es cierto que las salidas al exterior disminuyeron. Para ser exactos, según datos revelados por la Encuesta de Turismo Internacional (ETI), el período enero-mayo 2019 expuso una caída, en comparación con los mismos meses de 2018, del 18,1% (variación interanual por vía aérea, teniendo en cuenta los Aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque, Córdoba, Mendoza, Rosario, El Palomar, Salta, Tucumán y Neuquén).
Pero, a pesar de las ilusiones generadas y del trabajo que hacen desde la Secretaría de Turismo para fomentar el turismo interno, la actividad económica y la conectividad entre las provincias (como por ejemplo con la “Revolución de los Aviones” y la “Feria de Escapadas”), la situación del movimiento de los residentes dentro de Argentina no es diferente a la del emisivo. Esta afirmación se deja ver en la Encuesta de Viajes y Turismo de los Hogares (Evyth), un estudio llevado a cabo por MacroConsulting S.A., en el marco de un conjunto de investigaciones llevadas adelante por la Dirección de Estudios de Mercado y Estadísticas de la Secretaría de Desarrollo y Promoción Turística, en las que precisan que en el primer trimestre de 2019 se contabilizaron 9,96 millones de turistas (para los que se registraron 70,2 millones de pernoctes); y 6,67 millones de excursionistas, totalizando entre ambos grupos 16,63 millones de visitantes, que realizaron gastos turísticos por un monto de 59.837 millones de pesos. Con relación al mismo trimestre del año anterior, el volumen del turismo interno muestra una cantidad claramente menor (-7,1%) en el total de visitantes (toda persona que realiza un viaje turístico, pase o no una noche en el lugar visitado), producto de un incremento (+2,8%) de los excursionistas (aquel visitante que no pernocta durante su viaje turístico) y de una caída de mayor intensidad de los turistas (-12,8%), es decir todo visitante que pernocta al menos una noche durante su viaje, entre los cuales la cantidad de pernoctes registrados mermó un 11,3%. En términos nominales, destacan que el gasto turístico subió un 25,9% (en este dato hay que tener en cuenta que la inflación generó que los precios suban, por lo cual es razonable que el viajero gaste más dinero).

La realidad, de la mano del contexto
“En 2019 podría equilibrarse la balanza entre el turismo emisivo y el interno”, comentaban con ilusión desde la Sectur el año pasado. Pero, a pesar de esto, en lo que va de 2019 aún no se logró cumplir con la meta: la salida de argentinos al exterior disminuyó, pero, como se puede observar en las estadísticas, esta caída no se trasladó al doméstico.
Durante las vacaciones de invierno, semanas que inyectaban anhelo en el sector, la situación no fue diferente. Así lo confesó Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), quien destacó que hubo una baja en el turismo interno, y que el gran salvador de la temporada fue el receptivo. Pese a que fue un mes con mayor actividad turística (en comparación con lo que venía siendo desde principio de año), el doméstico cayó entre un 5% y 6% con respecto a julio de 2018. “Es algo comprensible en este contexto”, explicó.

La opinión del sector
Claudio Palacios, director de Juliá Tours, contó: “Crecimiento hubo por el tema cambiario, pero este no llegó a cubrir la pérdida del internacional, para nada. La expectativa para el turismo nacional es que puede haber una meseta. Creemos que no existirá un crecimiento en estos meses porque no hay verdaderos feriados largos, y la gente no se está moviendo mucho”. En relación a la caída del emisivo y el supuesto traslado de los viajeros al doméstico, señaló: “La realidad es que se revirtió, pero solo un poco, no en la misma proporción”.
Por otro lado, Lorena Viudez, gerenta del departamento Brasil y Argentina de Top Dest, manifestó: “Noto que el turismo interno creció, pero lo hizo en forma directa (el pax contrata el servicio directo con el prestador, llámese la compañía aérea, los hoteles, etcétera). Nosotros consideramos que, desde que comenzaron los coletazos en la economía, hubo un crecimiento pero no el que uno podría llegar a esperar. No es que observamos un alto volumen de reservas. Quizás el que viajaba al Caribe ahora lo hace a Brasil; y el que iba a Brasil, ahora se tira por Argentina, pero este último no siempre pasa por la cadena de distribución”. Y a la hora de hablar sobre las expectativas, confesó: “De acá a fin de año no proyectamos grandes cambios. Para nosotros va a seguir tranquilo. Incluso, después de las elecciones no creo que haya demasiado movimiento”.
En tanto, Rodolfo Bor, gerente y presidente de Opciones Argentinas, aclaró: “Nosotros somos un operador que tiene características diferentes a las de la mayoría del mercado: el grueso de nuestra venta es el nacional; y en menos porcentaje de pax hacemos internacional. En lo que respecta a lo nacional, seguimos vendiendo lo de siempre. En junio y julio tuvimos un incremento, llegamos al último mes mencionado con una venta similar a la del año pasado. Cuando digo ‘similar’, me refiero a algo así como el 1% arriba, lo que no significa que nuestra facturación haya estado por encima de la que tuvimos en 2018, aplicándole un indice de inflación como el que tuvimos”. Y finalizó: “El paquete turístico para el internacional tiene precios mucho más altos, entonces si cae un 30% o 40% -que en nuestro caso la merma estuvo en ese porcentaje-, el hecho de haber cubierto o superado el nacional del año pasado no alcanza para tener una facturación superior, tomando en cuenta la inflación del país”.