Durante el último tiempo, se instalaron en el país plataformas que compran millas para venderlas a las agencias de viajes o que, directamente, emiten los aéreos. Hablamos con representantes del sector, quienes en líneas generales se mostraron sorprendidos ante el crecimiento de una práctica que se pensaba marginal.

Uno de los principios que rige al derecho constitucional nacional dice que “todo lo que no está prohibido, está permitido”. En primera instancia, esta se plantea como la razón de ser de una tendencia que llegó hace seis meses al país, pero que en las naciones limítrofes ya está posicionada: plataformas que compran millas y después las venden a las agencias de viajes, o directamente ofertan/emiten tickets aéreos, y en muchos casos bajo la promesa de que serán a “un menor costo”.
A pesar del desconocimiento que manifiesta el trade local, que no se condice con la gran repercusión que estas empresas tienen en múltiples medios de comunicación como la edición brasileña de Forbes, El Mercurio o Empresas y Negocios, últimamente esta novedosa manera de operar presentó un amplio y rápido desarrollo.
En Argentina, Rèport localizó dos empresas que se encuadran dentro de dicho negocio: mercomillas.com.ar -que dice ser la primera del país- y vuelomillas.com, ambas tienen domicilio en el mismo lugar y se presentan como “especialistas en el mercado”.
En el caso de Brasil, donde nació esta práctica hace casi una década atrás, se encuentra 123milhas.com, vipmilhas.com.br y maxmilhas.com.br que, con oficinas en San Pablo y Belo Horizonte, aseguran que ya hicieron transacciones por más de 10.000 millones de millas en Latinoamérica, con Latam Pass, ConnectMiles y LifeMiles. Esta última tiene su subsidiaria en Chile, donde comparte mercado con kmmillas.cl y avolar.cl -que compran, pero no venden millas sino que solo expiden pasajes-.

Círculo ¿virtuoso?
La transacción comienza cuando el pax en lugar de utilizar sus millas en aéreos elige venderlas por medio de una plataforma, la cual luego las comercializará de dos maneras: las venderá a agencias de viajes o emitirá tickets.
Para quien las ofrece se presenta como un proceso fácil ya que solo se completa un formulario, se selecciona un programa de millas y la cantidad a cotizar. Minutos después, la respuesta estará vía e-mail. Si el interesado acepta, para dar continuidad a la negociación será necesario que proporcione por correo electrónico sus datos personales y de la cuenta bancaria, además de una captura de pantalla de la cantidad de “millas a expirar” y los datos de la cuenta correspondientes al programa de viajero frecuente. Por ejemplo, por 20.000 millas de Latam Pass MercoMillas otorga 5000 pesos. Asimismo, luego ofrecen más opciones con mayores porcentajes para tentar a los posibles clientes. “El valor se deposita en su cuenta el primer día hábil después de la aprobación de su registro”, determinan en su web.
Por otro lado, esta misma empresa indica que con esas millas lo que hacen es emitir pasajes aéreos para agencias de turismo registradas en su plataforma. “Las solicitudes de los tickets se realizan con la demanda de estas pudiendo ocurrir emisiones en cualquier momento. Por eso necesitamos acceso al programa de millas”, aclaran.
En el caso de VueloMillas, no permite una cotización on-line y están más orientados al trade. “Esta plataforma de búsqueda de vuelos ayuda a nuestras empresas asociadas a encontrar los pasajes con el mejor precio”, explican en su página.
Sobre el procedimiento, Sebastián Pedemonte, CEO de Jump Wholesaler, indicó que estas empresas utilizan dos modalidades. Por un lado, puede ser que guarden la información del cliente en una base de datos que queda stand by hasta que surjan pasajeros que quieran comprar estos tickets y recién ahí se realiza la transacción; y por otro, al que Pedemonte califica de más complejo porque implica brindar datos personales. La empresa es la que, desde la cuenta de viajero frecuente del cliente, adquiere el ticket.
Es importante aclarar que esta modalidad de compra y venta de millas es común tanto en Facebook como en Mercado Libre.

Legalidad en jaque
En su portal, MercoMillas se ampara en la Constitución argentina, en particular en los Artículos 14 y 17, en las Declaraciones de Derechos y Garantías: “El goce de los derechos de usar y disponer de su propiedad, que determina la inviolabilidad de propiedad. El acto de vender o comprar millas es libre y legal, una vez que ellas son compradas a través de sus gastos y asociadas a su DNI”. Y no solo eso, redoblan la apuesta y aseguran: “Las compañías aéreas no quieren que vendan sus millas porque para ellas es mejor que expiren. Por eso, pusieron una cláusula abusiva que prohíbe la venta de millas en términos y condiciones del programa de fidelidad. Esta no tiene ningún valor legal, por lo tanto tiene todo el derecho de vender sus millas”.
Sobre estos puntos, el CEO de Jump Wholesaler, en principio, aclaró que la compra y venta de millas como tal es ilegal. “Ningún sistema admite este procedimiento. Sí, es verdad que se hace extraoficialmente”, destacó. Asimismo, acotó que las compañías aéreas solo aceptan la transferencia o cesión de premios, lo cual implica un cargo extra.
El punto es que para emitir, lógicamente, se necesita ser una agencia habilitada y ser IATA, y en caso de que no lo sea se debe trabajar con un consolidador.
Finalmente, y más allá de lo importante de responder a estas cuestiones, abogados de la industria explicaron que la legalidad también estará determinada por un debido encuadramiento fiscal e impositivo, a través del cual cumplan con el pago de los impuestos correspondientes.

Qué dice el sector
Al preguntarle a diferentes actores de la industria a nivel local, el factor sorpresa fue el denominador común. En general todos conocen que la práctica se desarrolla en el país desde hace muchos años, pero de manera ilegal. Es más, coinciden en que son sabidas las “cuevas” donde se puede comprar y vender millas, así como agencias que suscriben a este tipo de acciones. Pero hasta ahora el círculo de alguna manera se movía dentro del gremio turístico, en cambio estas nuevas estructuras los exceden.
Carlos Alonso, presidente de Tucano Tours, remarcó: “Si es legal no lo sé. Ahora, que es algo desleal desde ya, digo que sí”. En este contexto, subrayó: “Me parece pertinente que la Secretaría de Turismo o la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt) tomen medidas al respecto porque es algo desleal contra el profesional”.
La Sectur le confirmó a Réport que ninguna de las dos empresas establecidas en Argentina, nombradas anteriormente, tienen habilitación como agencia de viajes. Asimismo, adelantaron que ante la consulta de este medio, dieron inicio al proceso de fiscalización para evaluar la legalidad de estas plataformas.
En particular, desde la Faevyt también se mostraron sorprendidos por la evolución de ese tipo de actividad y ante esta realidad indicaron que están preparando un informe al respecto, en el cual ya comenzaron a trabajar. Por su parte, Alonso apuntó: “El consolidador tiene un costo y tiene que pagar sobre una comisión, por lo general se trabaja por el 2%. Es mucho lo que tenemos que vender y todos los impuestos que tenemos que pagar sobre ese porcentaje para que venga MercoMillas y pasen este tipo de cosas”. Finalmente, analizó que operativamente hablando le parece “medio engorroso”, porque el que quiere vender millas tiene que autorizar a la empresa, que a su vez tiene que cruzarlo con el otro pasajero para luego emitir. “Es totalmente desleal, algo que en su momento los consolidadores veremos con las líneas aéreas para que esto no suceda”, subrayó.

Tendencia regional
Desde hace casi una década estas plataformas están presentes en Brasil, mientras que en Chile un poco menos. En este sentido, Guillermo Correa, presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (Achet), comentó que más allá de que no las conoce “el concepto de agencias de viajes en Chile no es como en Argentina”. “Aquí no existe una ley de agencias de viajes, entonces cualquiera puede serlo, es decir, es más fácil el procedimiento, por esa razón es importante informarle al consumidor quién es quien”. Sin embargo, aclaró que más allá de que existe “una cantidad infinita de portales, en la práctica el 99,9% de las ventas se hace a través de agencias conocidas”.
En lo que respecta a Brasil, el mercado de millas va en aumento y en consecuencia allí se multiplican ampliamente la cantidad de plataformas que las compran y venden. Según la Asociación Brasileña de Compañías de Mercado de Fidelidad (Abemf), en 2018 la emisión de millas fue un 13,9% mayor, y el número de registros de programas de lealtad se incrementó en un 13,7% en comparación con 2017. A su vez, desde la Asociación Brasileña de Agencias de Viajes (ABAV) explicaron que ellos no pueden confirmar la legalidad de estas empresas, aunque es imposible que en tiempo de internet se desconozca las repercusiones que tuvieron en los medios.